La Española Salud

Hidratación: fundamental para el organismo, más que nunca en verano

El agua juega un papel primordial en nuestro organismo puesto que es su componente mayoritario (representa hasta el 60% del peso corporal en hombres adultos y entre el 50 y el 55% en mujeres) y desempeña una serie de labores fundamentales en el funcionamiento del cuerpo. Por eso es tan importante mantener una correcta hidratación, más que nunca en verano, cuando las altas temperaturas provocan mayores pérdidas de agua.

Tal y como asegura el European Hydration Institute (http://www.europeanhydrationinstitute.org/) el cuerpo humano necesita agua para sobrevivir y funcionar correctamente, mucho más que cualquier otro nutriente. De hecho, podríamos sobrevivir durante semanas sin comer pero apenas duraríamos unos días si no tomásemos agua.

¿Cuáles son los beneficios más importantes de la hidratación?
Los beneficios de una correcta hidratación son los siguientes:

Cerebro: es fundamental que estemos hidratados para un correcto funcionamiento de las funciones cerebrales. Una deshidratación, aunque sea leve, puede afectar a la capacidad de concentración, algo muy peligroso en diferentes circunstancias (conduciendo, trabajando, manejando maquinaria, etc.).
Corazón: el mantenimiento de un buen balance de agua es absolutamente imprescindible para mantener la tensión arterial en unos límites saludables. Si no nos hidratamos correctamente, se pueden producir bajadas de tensión.
Riñones: la hidratación es esencial para que los riñones (los órganos que eliminan los residuos innecesarios del cuerpo a través de la orina) funcionen perfectamente. Son ellos los que, regulan, además, los niveles normales de sodio y otros electrolitos, por lo que necesitan el agua para controlar el flujo de orina y mantener unos parámetros adecuados de todas estas sustancias.
Células: gracias a una buena hidratación, se puede transportar hidratos de carbono, proteínas, minerales y otros nutrientes esenciales a las células, que son quienes producen la energía necesaria para sobrevivir.
Tracto digestivo: ¿habéis notado que, cuando no consumís la suficiente cantidad de agua, las digestiones son más pesadas? Eso es así porque la hidratación es fundamental para la disolución de nutrientes, con el fin de que estos sean absorbidos por la sangre y transportados a las células. Una mala hidratación crónica puede producir estreñimiento, con todos los problemas que ellos acarrea.
Músculos y articulaciones: la hidratación actúa como lubricante para músculos y articulaciones, así que, si queremos ganar movilidad... ¡hay que beber agua!
Temperatura: por último, pero no menos importante, y más en esta época del año, la ingesta de agua funciona como agente termorregulador. Si el cuerpo se calienta demasiado (con las altas temperaturas, el sol, etc.), pierde agua a través del sudor y su evaporación regula la temperatura corporal, pero para sudar hay que estar hidratado.

Consejos para hidratarse
La importancia de la hidratación es tan grande que el Día Nacional de la Nutrición, celebrado el pasado 28 de mayo, tuvo al agua como protagonista, bajo el lema "Hábitos para toda la vida: Hidratación también es salud". Organizado por la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), en colaboración con la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), aprovecharon el momento para informar correctamente a la población sobre los pasos necesarios para hidratarse correctamente.

Para ello, lo más importante es conocer las necesidades de agua de cada grupo población, con el fin de adecuar la ingesta, ya que éstas varían mucho si se trata de niños, ancianos, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, adultos, etc. En esta tabla podéis conocer mejor cuál es la ingesta de agua adecuada para cada grupo poblacional.

Una vez conocido este dato hay que recalcar los siguientes consejos:
No debemos esperar a tener sed para beber. Cuando la sensación de sed aparece, nuestro cuerpo ya ha perdido un 1% de agua, y ese porcentaje que parece tan pequeño ya afecta al rendimiento físico y la nuestras capacidades cognitivas.
• Al menos el 80% de las necesidades hídricas deben aportarse en forma de agua. El 20% restante podemos hacerlo a través de zumos, leche, infusiones o el propio contenido de agua de frutas y verduras.
• Aunque hay que observar las necesidades específicas, por regla general los adultos beber entre 1,5 y 2 litros de líquidos diariamente para compensar las pérdidas por el sudor y la orina.
• Y no vale darse un "atracón" de agua en un momento determinado del día. La ingesta debe hacerse de manera regular a lo largo del día y, sobre todo, debemos evitar pasar largos periodos sin beber.
• Cuando las temperaturas superan los 30ºC y la humedad ambiental es alta (por ejemplo, cuando estamos en la playa o en ciudades que tienen ríos o lagos), la pérdida de agua es mayor, así que en esos momentos habrá que incrementar la ingesta.
• ¿te encanta el agua muy fría? Pues debes saber que no es el mejor modo de hidratarse. Para aprovechar al máximo su potencial de hidratación, la temperatura del agua no debe ser inferior a 10-15ºC.
• Por último... ¿vas a practicar deporte? ¡Pues no olvides hidratarte! Para un ejercicio de intensidad leve o moderada (es decir, caminar, por ejemplo), se recomienda tomar entre 150 y 250cc cada 20 minutos desde que empiezas a hacerlo.

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